Acerca de los seguros para coches de alquiler


Por lo general, todos los conductores de vehículos del Estado español están más que familiarizados con todo tipo de seguros para coches, cuyos servicios están obligados a contratar. La cobertura de estos seguros se encarga de dar respuesta a determinados contratiempos que el turismo que se tenga en propiedad pueda llegar a presentar.

Sin embargo, hay una parcela del contrato de pólizas y coberturas para vehículos que a veces pasa más desapercibida, pero que sin embargo puede afectar a cualquiera cuando menos se lo espere. Nos estamos refiriendo a los seguros de los coches de alquiler, esos vehículos que todos tenemos en nuestras manos alguna vez en la vida, ya sea por motivos de viaje, de trabajo o de desplazamiento geográfico desde nuestro radio de acción rutinario.

http://interbenavente.es/not/19574/el-turismo-en-alicante-ademas-de-hermoso-es-seguro/

La base legal para los coches de alquiler es que deben tener un seguro de Responsabilidad Civil, aunque, más allá de eso, el cliente puede contratar muchas más asistencias y ampliar la cobertura.

No hay que olvidar que, a pesar de conducir un coche rentado que no es nuestro, cualquier daño propio o a terceros que pueda producirse será absoluta responsabilidad de quien conduce, y no de la empresa arrendataria. Por eso, lo idóneo sería viajar protegidos por un seguro de coche que evite situaciones desagradables; un problema, menor o grave, puede producirse en carretera en cualquier momento, no importa que el coche sea en propiedad o alquilado.

Entre los seguros base que las compañías de alquiles de vehículos ofrecen a sus clientes encontramos los TW, CDW y TP; todos ellos conllevan el hecho de que la propia empresa se haga cargo de los siniestros hasta una determinada cantidad de máximos, pues a partir de ahí el conductor queda totalmente desprotegido. Por eso, no estaría de más asegurarnos con una mayor cobertura de seguro de coche a la hora de ponernos en ruta con un turismo de alquiler.