5 puntos que debes considerar antes de contratar una póliza de seguro de hogar


Los seguros del hogar tienen muy buena aceptación en nuestro país, e incluso hay estudios que indican que el 68% de los españoles tiene asegurada su vivienda principal.

Sin embargo, eso no significa que estemos realmente a salvo. La falta de información o la pereza que a veces nos da leer la letra pequeña de los contratos, puede anular la garantía que significa tener un seguro.

Para que no te lleves un chasco y puedas obtener, en caso de ser necesario, la indemnización que esperas, hemos preparado una sencilla guía de factores a considerar, que te será de gran ayuda para elegir la póliza que se ajusta a tus necesidades.

  1. Infraseguro y sobreseguro

Estos términos se refieren al valor de los bienes contenidos (muebles, equipos, etc) y del continente (la vivienda). Mientras mayor sea el valor asegurado, mayor será la prima o cuota a pagar por el seguro.

Difícilmente haya problemas con la valoración del continente, pues las compañías usan los precios del mercado como referencia para fijarlo. Pero con el contenido pueden presentarse situaciones en las que la suma asegurada sea mayor que el valor real de los los bienes amparados por la póliza (sobreseguro), por lo cual estaríamos pagando una prima más alta de la que nos correspondería.

En el caso contrario, cuando asignamos valores más bajos de los reales, corremos el riesgo de que al producirse un siniestro, la indemnización percibida no cubra el valor del bien asegurado.

  1. Cobertura

Cada compañía establece sus coberturas básicas, y como varían, es importante revisar qué riesgos están asegurados. Casi todas las pólizas de seguros del hogar cubren daños por incendio, humo o explosión, por fenómenos naturales, como la nieve o el granizo, así como cambio de cerraduras y reparación de averías eléctricas, entre otros.

Pero pueden contratarse otras coberturas complementarias, como asistencia 24 horas en el hogar, responsabilidad civil y protección jurídica por daños a terceros, garantía de daños estéticos, e incluso, seguros para animales de compañía.

  1. Períodos de carencia y exclusiones

Las compañías aseguradoras pueden establecer un período de carencia, es decir, establecer un lapso de tiempo durante el cual la cobertura del seguro no será efectiva y, por tanto, las consecuencias de un siniestro serán asumidas directamente por el asegurado.

Asimismo pueden excluir cierto tipo de daños, como por ejemplo, los generados por el mal funcionamiento de las canalizaciones públicas, o por congelación de las tuberías de agua, si la vivienda ha estado desocupada.

  1. Notificación de siniestros

Si ocurre alguna eventualidad, dispones de 7 días para informarlo a la compañía aseguradora. Pasado este período de tiempo, y salvo que tu póliza indique otro lapso, la compañía podría ser exonerada de cumplir con la cobertura, según lo expresa el artículo 16 de la Ley del Contrato del Seguro.

  1. Método de indemnización.
    Es importante que tengas claro cómo responderá la compañía aseguradora en caso de que se presente un siniestro. Algunas empresas reemplazan los bienes dañados, mientas que otras indemnizan al asegurado, entregando en metálico la suma que se haya establecido para ese trabajo.